Un control aleatorio del teléfono móvil de un hombre impidió que se llevara a cabo una reunión que, según la policía, podría haber terminado en tragedia. La policía detuvo al hombre después de descubrir que había concertado una cita con una niña de 12 años. La detención se produjo tras el control del teléfono móvil, que evitó que el encuentro pudiera celebrarse. Los investigadores trataron el caso como una infracción relacionada con la organización de contacto con un menor para un encuentro en persona. El hombre fue puesto bajo custodia durante la actuación policial vinculada a la cita prevista. El último estado es que el hombre fue arrestado y permanece bajo custodia policial mientras continúa la investigación.