La policía de Hungría informó de que estafadores robaron 6 millones de forintos a una pareja de ancianos después de contactarlos por teléfono. El interlocutor se hizo pasar por un abogado y le dijo a una mujer de edad avanzada que su hijo había sido puesto en prisión. El presunto fraude se llevó a cabo mediante una llamada telefónica destinada a provocar pánico y convencer a la víctima de que entregara dinero. La policía intervino después de que se denunciara el caso y se abriera una investigación. Hasta el momento, la policía no ha informado de detenciones, cargos ni de ningún resultado judicial en la información proporcionada.