La policía intensificó la vigilancia la noche de Halloween y emitió una gran cantidad de notificaciones y lo que se conoce como Organmandate, vinculadas en gran medida a fuegos artificiales ilegales. Según el Ministerio del Interior de Austria, la acción se centró en fuegos artificiales y delitos relacionados durante la noche, y la policía mantuvo una presencia constante durante el despliegue. El ministro del Interior, Gerhard Karner, afirmó: “Umsichtige Vorbereitung und professionelle Polizeiarbeit haben das gesamte Einsatzgeschehen geprägt”, al elogiar, según dijo, la preparación cuidadosa y la actuación profesional policial. El ministerio no informó de arrestos, cargos ni resultados judiciales en los detalles disponibles.