La Policía de Essex ha realizado 105 arrestos durante la Operación Lockstream, incluidos 29 por delitos relacionados con inmigración. La intensificación de dos semanas se desarrolló entre el 21 de septiembre y el 5 de octubre, con agentes que emplearon recursos adicionales y compartieron información para atacar la delincuencia organizada vinculada a la inmigración en todo el condado. El agente de policía Paul Simmons, oficial de tráfico por carretera, utilizó facultades para detener vehículos y comprobar licencias, seguros y datos personales. Los agentes también buscaron indicios sospechosos, como luces traseras rotas y matrículas irregulares. Una de las detenciones terminó con el hallazgo de drogas y con un incumplimiento de la fianza de inmigración. El conductor se puso nervioso y los agentes comprobaron que no tenía el permiso de conducir correcto y que el coche no estaba asegurado. Llevaba 10 paquetes para vender con cocaína y una bolsa pequeña de cannabis. Una llamada a la Home Office confirmó que el hombre había eludido su obligación tras la fianza de inmigración y que estaba “listo” para ser deportado desde el Reino Unido. La Policía de Essex señaló que la operación detuvo 428 vehículos y dio lugar a 105 arrestos, de los cuales 29 implicaron delitos de inmigración. El sargento Dean Young apuntó a las rutas de transporte de Essex y dijo que la A12, la A13 y la A127 conectan tres puertos con Londres y la M25, creando “la infraestructura perfecta para los delincuentes”. A mayor escala, las fuerzas en Inglaterra detuvieron más de 6.000 vehículos y realizaron 452 arrestos durante la quincena. El Consejo de Jefes de Policía Nacional (National Police Chiefs’ Council) indicó que 298 arrestos fueron por delitos de inmigración. El estado más reciente y verificado del operativo es que se han realizado arrestos y que la operación continúa, con patrullas intensificadas y actividad de inteligencia.