La policía de Białystok encontró a un hombre de 36 años deambulando de noche cerca de la estación, congelado y con hambre. Los agentes patrullando la zona advirtieron que llevaba zapatos rotos y que sus pies descalzos tocaban el suelo más frío. La rápida respuesta de los agentes uniformados permitió que el hombre volviera al cuidado de su familia. El estado más reciente del caso es que el hombre se ha reunido con su familia después de que la policía lo localizara.