La policía húngara encontró impresiones de sellos fronterizos falsificados dentro del pasaporte de un hombre de Kosovo en el cruce fronterizo de Roszke. Los agentes descubrieron las marcas falsas del sello y al hombre lo enviaron de vuelta a Serbia. La policía identificó la presunta falsificación mediante controles en la frontera y, a continuación, actuó sobre las marcas irregulares en el pasaporte. Hungría trató la documentación del hombre como prueba de un cruce fronterizo falsificado, y no continuó más en el país. El estado más reciente es que el hombre fue redirigido de vuelta a Serbia tras la actuación de la policía en la frontera.