La policía de Hungría afirma que los distribuidores de drogas llamaron la atención mediante conductas violentas, lo que provocó la intervención policial. Durante las comprobaciones, los agentes también encontraron en el área destinada a los pasajeros artículos que amenazaban la seguridad pública. La operación se centró en lo que la policía descubrió dentro del interior del vehículo. La policía registró el compartimento de pasajeros y decomisó los artículos que describió como peligrosos. El caso se tramita como un asunto policial en curso. Hasta el momento, la policía húngara no ha informado de detenciones, cargos ni resultados judiciales en la información disponible, y el estado de la investigación continúa.