La Policía de Hungría realiza controles frecuentes en zonas del transporte público tras las preocupaciones por signos de embriaguez. La operación se centra en la seguridad en los espacios de transporte, con agentes que vigilan las salas de espera y las plataformas de las estaciones. La policía afirma que los controles siguen en marcha para proteger a las personas que se encuentran en estas zonas. El último anuncio no enumera arrestos, cargos ni detalles concretos de ningún incidente. El esfuerzo de aplicación se presenta como parte de medidas habituales para mantener seguras las zonas de transporte. La policía señala que las inspecciones continúan en las áreas vigiladas.