La policía danesa se incautó de un taxi tras un incidente de vanvidskørsel, es decir, conducción temeraria. La actuación policial siguió al caso de conducción temeraria y el taxi fue retirado como parte de la respuesta de aplicación de la ley. La incautación significa que el vehículo es retirado por la policía, en lugar de estar disponible para el uso normal. El estado del caso sigue formando parte de la gestión policial en curso tras la incautación.