La policía danesa se encargó de un aviso sobre una sustancia química descrita como un explosivo, lo que dio lugar a una intervención en Dinamarca. La policía confirmó que gestionó el incidente relacionado con el explosivo químico, pero el comunicado no ofreció más información sobre quién sería el responsable ni sobre si se detuvo a alguien. La operación se centró en tratar la sustancia de forma segura y poner la situación bajo control. Hasta el anuncio policial, no se informó de novedades sobre detenciones, cargos o acciones judiciales.