La policía irrumpió en una estación de televisión en Estambul y las autoridades turcas tomaron el control del canal tras la redada. Las operaciones de emisión, o sendebetrieb, se detuvieron. Según el informe, once empleados fueron arrestados durante la acción policial. La redada formó parte de una ofensiva más amplia contra medios críticos, con agentes apostados fuera de la sede del organismo emisor. Qué ocurre a continuación no se detalla en la información disponible, pero los arrestos y la toma del control por parte del gobierno marcan la fase más reciente de la operación.