La policía llevó a cabo redadas simultáneas en Friedrichshafen y en zonas cercanas, registrando más de una docena de edificios. Agentes armados, algunos con casco y con el rostro cubierto, entraron en varios inmuebles mientras se bloqueaban los accesos. Las operaciones comenzaron antes de que terminara de aclarar y los registros se realizaron en paralelo en varios puntos. Entre los lugares abordados había restaurantes y consultas de médicos. Los investigadores registraron los edificios como parte de la operación activada por lo ocurrido el 7 de octubre. En el informe disponible no se describen detenciones, incautaciones, cargos ni el resultado de la investigación. Por lo tanto, la operación policial sigue siendo una investigación en curso en esta etapa.