La campaña nacional contra la trata de seres humanos, el proyecto "Escapetruck", regresó a Wrocław bajo la cúpula de Hala Stulecia "pod Iglicą", en un esfuerzo en el que las fuerzas policiales polacas y neerlandesas abordaron la problemática del trabajo forzoso y la explotación, incluida la explotación sexual. La siguiente edición de la iniciativa preventiva estuvo a cargo de la Policía polaca y neerlandesa, la Embajada del Reino de los Países Bajos en Polonia, la Fundación Reshape, la Universidad de Breslavia, la Guardia de Fronteras y el Ministerio del Interior y Administración. Las actividades contaron con el apoyo de IPA Dolny Śląsk e incluyeron a jóvenes locales de Wrocław. El proyecto se centra en concienciar de manera innovadora e inesperada sobre la trata de seres humanos y el uso forzado de otra persona. Los organizadores destacaron que la explotación puede adoptar distintas formas, incluida la explotación sexual, y entablaron el contacto a través de la campaña en la capital de Baja Silesia. Se trata de una iniciativa de prevención y no se informa de arrestos, cargos ni pasos judiciales en la información disponible.