El Ministerio neerlandés de Justicia señaló que, desde el inicio de un movimiento de protesta de estudiantes de liceo a mediados de septiembre, se ha puesto bajo custodia a más de 6.800 personas, según cifras de la AFP citadas por Le HuffPost. La declaración del ministerio, fechada el viernes 9 de octubre, indica que el 86% de los detenidos eran menores. El artículo describe esa cifra como un récord sin precedentes para la movilización. Junto a las cifras de custodia, el caso también ha incluido heridos y un escrutinio oficial. La fuente se refiere a cuatro adolescentes que supuestamente sufrieron heridas graves, y señala la apertura de 24 investigaciones por parte de la IGPN. El artículo también recoge denuncias y críticas de abogados que representan a los estudiantes detenidos. Alegan que algunos procedimientos de custodia se llevaron a cabo para "atemorizar", y describen la supuesta humillación durante la detención. Un abogado afirma que supuestamente llevaron a un adolescente descalzo a una comisaría, pese a que, según se dice, había pedido a los agentes que le fueran a buscar los zapatos. Otro representante legal sostiene que los estudiantes fueron obligados a "gatear" para recoger sus pertenencias, y también afirma que hubo supuestos insultos racistas y violencia psicológica. Según el estado comunicado del asunto, la fuente indica que, de casi 7.000 arrestos, 2.376 personas fueron objeto de actuaciones judiciales, y que el 65% fue llevado presuntamente ante un juez. La Chancellerie (ministerio de Justicia) también informó de que se dictaron 21 órdenes de prisión preventiva, que afectaron a 15 adultos y 6 menores. El ministro del Interior neerlandés es citado en la fuente al explicar los arrestos como una respuesta a las alteraciones, incluida la supuesta destrucción de propiedad, el desorden público y la violencia, y afirma que las intervenciones de las fuerzas policiales llevaron a los arrestos. El artículo incluye además declaraciones de expertos que sostienen que grandes cantidades de arrestos pueden funcionar como una forma de violencia policial, al describir la detención como un modo de neutralizar a los participantes durante uno o dos días y disuadir su regreso a las protestas. También recoge críticas sobre la doctrina de gestión de multitudes, incluida la utilización de múltiples herramientas policiales. La fuente no aporta resultados sobre casos individuales, y arrestar o poner bajo custodia no significa culpabilidad.