La Policía Nacional española llevó a cabo una gran operación contra el clan de «El Pablo» en Palma, Mallorca, con 200 agentes y 21 arrestos. La actuación, desplegada el martes 6 de octubre en el distrito de La Soledad, concluyó con 21 personas detenidas y puestas a disposición judicial el viernes 9 de octubre. Los agentes también incautaron 48 propiedades, además de vehículos, joyas, armas de fuego y varios paquetes de droga. La Policía describió uno de los hallazgos más llamativos tras la entrada y registro en el domicilio del líder: un túnel excavado bajo una pequeña estructura junto a una piscina. El espacio cuenta con unos veinte metros de recorrido y con varios puntos de profundidad, con cavidades internas investigadas como posibles escondites o alijos. Según los investigadores, se trata de una propiedad fortificada, un complejo construido tras unificar viviendas anteriores, modestas, compradas con el paso del tiempo desde 1996. El registro municipal recoge las nueve viviendas originales en lugar de la mansión unificada posterior. La investigación policial vincula la riqueza del clan a presuntos ingresos por tráfico de drogas, e indica compras por un valor aproximado de 20 millones de euros, con 48 propiedades embargadas. La investigación se basó en dos pesquisas paralelas, «Tsunami» y «Galba», centradas en lo que el clan hacía con sus beneficios en La Soledad. La Policía sostiene que las reformas para crear puntos de venta fortificados y espacios ocultos se financiaron a través de una red, mediante testaferros, contratos privados como cobertura y presuntas donaciones falsas. La colaboración policial con el servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria apoyó el decomiso de activos mediante el rastreo de las finanzas a través de cientos de cuentas bancarias, protocolos notariales y declaraciones fiscales.