Un hombre de 30 años atacó a la policía durante una detención en Mühlhausen, lo que obligó a los agentes a usar fuerza física. El hombre debía ser trasladado a prisión después de que un tribunal emitiera una orden de detención. Durante la operación en la comisaría, la situación se intensificó. Los agentes lo esposaron. Lo que comenzó como una transferencia rutinaria se convirtió en una resistencia activa cuando el proceso de arresto avanzó. Entonces, los agentes tuvieron que responder con violencia física para controlar el enfrentamiento. El informe no ofrece más detalles sobre el caso. No se especifica el estado más reciente del hombre tras la operación policial en la información disponible.