DIICOT advierte que la despenalización de las drogas daría rutas de escape a los traficantes
Los fiscales dicen que un plan para sustituir la cárcel por multas no contempla una forma de separar el consumo del tráfico.
La DIICOT de Rumanía criticó con dureza una iniciativa legislativa del Senado que despenalizaría la posesión de drogas para uso personal. Según la institución, no frenaría el tráfico, sino que crearía "muchas vías" para que los traficantes eviten la responsabilidad penal.
En un documento de 20 páginas hecho público el lunes, la DIICOT rechaza la propuesta respaldada por los senadores Victoria Stoiciu, Cristian Ghinea y Daniel Fenechiu. El plan pretende sustituir la prisión por la posesión para uso personal por una sanción administrativa entre 1.000 y 3.000 lei.
La DIICOT sostiene que el proyecto no incluye un umbral para distinguir el consumo del comercio. Afirma que la ley no define "uso personal" y no establece un límite cuantitativo, ni siquiera uno indicativo. Según la DIICOT, el mismo acto de mantener o introducir en el país una cantidad idéntica podría tratarse como una contravención sancionada con una multa o como un delito castigado con prisión, con penas que dependerían de lo que concluya el procedimiento administrativo.
El organismo de la fiscalía también critica el traslado de la decisión clave de los fiscales a los agentes de policía. La DIICOT indica que el agente que incautaría las drogas tendría la función de aplicar la multa en lugar de que los fiscales se encarguen de la calificación jurídica en un caso penal. Advierte de que esto crearía una zona especialmente vulnerable a la presión y la corrupción, y que una sanción administrativa final podría impedir una investigación penal posterior. La DIICOT añade además que la revisión judicial se gestionaría en tribunales administrativos en lugar de utilizar herramientas del procedimiento penal.
La DIICOT argumenta que los ejemplos que presenta el proyecto no respaldan la solución. Señala Países Bajos, donde las leyes prohíben la posesión, la venta y la producción, con tolerancia vinculada a la discrecionalidad de los fiscales bajo reglas de directrices específicas. La DIICOT agrega que, en Bélgica, la posesión de cannabis para uso personal ha seguido siendo un delito y las reacciones se canalizan a través de los fiscales o de los tribunales penales.
El último estado es que la DIICOT ha emitido su postura rechazando la propuesta.
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Fuente:
Agerpres