La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) afirma que dirige los esfuerzos del Reino Unido para reducir la delincuencia grave y organizada, con el objetivo de proteger al público mediante la persecución de los delincuentes que considera que representan el mayor riesgo. En su descripción de su trabajo y de su personal, la NCA afirma que no tiene un agente «típico». Describe una plantilla con diferentes orígenes y culturas, que habla muchos idiomas y aporta una amplia variedad de capacidades y experiencia, al tiempo que comparte el compromiso de proteger al público frente a la delincuencia grave y organizada. La NCA también destaca la gobernanza y la transparencia. Afirma que tiene el deber de actuar de forma abierta, transparente y responsable respecto a su rendimiento y al uso del dinero público, con el respaldo de «rigurosos procedimientos de gobernanza y supervisión». En cuanto a la cultura interna y el desarrollo del personal, la agencia señala la inclusión, la diversidad y la igualdad. Afirma que la diversidad es una de sus fortalezas y que está comprometida con proporcionar un entorno positivo e inclusivo en el que los agentes de todos los orígenes e identidades puedan desarrollarse y contribuir a la lucha contra la delincuencia grave y organizada. La agencia expone además su enfoque hacia las víctimas y supervivientes, y afirma que sus intereses están en el centro de su trabajo. Señala que está comprometida con tratar a las víctimas con justicia y dignidad y con proporcionarles la atención, el apoyo y la protección necesarios desde el inicio de una investigación hasta el enjuiciamiento ante los tribunales y después, si es necesario. La página de la NCA incluye enlaces a más información sobre su misión, su personal, la gobernanza, la inclusión y la manera en que trabaja para apoyar a las víctimas y supervivientes.